Mousse de mango

Necesitas:
  • 500 ml de nata para montar 35% MG
  • 350 g de pulpa de mango —dos mangos maduros—
  • 50 g de claras de huevo —3 claras—
  • 100 g de azúcar
  • 3 hojas de gelatina o 5 g de gelatina en polvo
  • Zumo de ½ limón
  • Para adornar: fresas, maracuyá, pastas, chocolates, … —lo que tengas en casa—                                   mousse-de-mango-44

¿Cuantos tipos de mousses conoces? ¿Y recetas? ¿Te gusta más la de chocolate o la de fruta? ¿La prefieres ligera o más cremosa? ¿Con pocos ingredientes o con una variedad generosa?… Y así podría estar preguntándote hasta mañana, pero la cuestión es: ¿Has preparado alguna vez alguna?,¿y que tal el resultado?,¿no te habrá parecido una elaboración complicada? ;porque si es así probablemente has escogido la receta equivocada.

Vamos a pasar de las recetas para expertos, con cremas inglesas, natillas, termómetros, etc. —por está vez— y vamos a centrarnos en una con ingredientes básicos y de elaboraciones sencillas. Con seguir las indicaciones de cada paso conseguirás un postre que cautivará a los más exigentes.

Como se hace:

-Antes de empezar te recuerdo que para montar nata sin problemas deberá estar muy fría, en cambio las claras deberán estar a temperatura ambiente.

-Hidrata la gelatina en agua fría unos cinco o diez minutos.

-Quítale la piel a los mangos, trocéalos, ponlos en el vaso de la batidora, añade el zumo de limón y tritúralos hasta conseguir un puré muy fino. Puedes colarlo si no te gusta encontrar trocitos de fruta en la mousse.

-Calienta en el micro una parte del puré de mango —un poco más de medio vaso— y añade la gelatina bien escurrida, remuévela hasta que se disuelva completamente.

-Monta ligeramente la nata muy fría con unas varillas y guárdala en la nevera hasta que la necesites. (No la montes del todo porque al manipularla cuando la mezcles con el resto de la preparación si está montada muy firme se puede  “cortar”)

-Junta ambos purés, el que tiene la gelatina y el otro, e intégralos completamente.

-Bate las claras con el azúcar hasta conseguir un punto de nieve firme. (Vuelca el recipiente donde las estés batiendo, si no se caen has conseguido el punto perfecto)

-Añade el puré al merengue, mézclalos con movimientos suaves y envolventes para que no se bajen las claras.

-Por ultimo une con cuidado la nata reservada a la mezcla, hazlo progresivamente para que no pierda el aire acumulado.

-Vierte la mousse en vasos individuales y guárdala en la nevera .

-Como adorno utiliza frutas, diferentes galletitas, chocolates, …, lo que te guste, te quedará muy vistosa.

mousse-de-mango-41-1

Sugerencias:

– Si la preparas el día anterior estará perfecta y tu quedarás más libre, sin necesidad de preocuparte por el postre. Si te decides a hacerla el mismo día, prepárala a primera hora, cuenta que necesitarás como mínimo 4 horas en reposo en frío para que adquiera la textura deseada, pero en ambos casos adórnala siempre en el último momento.

– Una mousse es una excelente idea para utilizar frutas de temporada y con la misma receta disfrutar de postres diferentes, o para aprovechar la que nos ha quedado demasiado madura.

– Como en la mayor parte de las elaboraciones de las mousses caseras hay huevo crudo, es importante  que tengas la precaución de consumirla pronto y mantenerla refrigerada en todo momento.

Los pasos clave:

mousse-mango-84-1
Pela, trocea y tritura los mangos con 
el zumo de limón y cuela si no quieres
encontrar trocitos de fruta.
mousse-mango-93-1
Hidrata la gelatina en agua fría. 
Calienta en el micro una parte del puré
y disuelve la gelatina escurrida.
Junta ambos purés.
Monta ligeramente la nata y guárdala en
la nevera.
mousse-mango-7-1
Monta las claras a punto de nieve firme.
mousse-mango-03-1
Añade el puré a las clara y une con
movimientos suaves y envolventes.
mousse-mango-10-1
Por ultimo une progresivamente la nata
a la  mezcla.
mousse-mango-17-1
Vierte la mousse en vasos y adorna a tu
gusto.

mousse-mango-27-1

 

Anuncios

Rape al horno con patatas

Necesitas:

Rape-al-horno-70-1

 

  • Una cola de rape
  • 3 o 4 patatas
  • 1 cebolla
  • 1 puerro —la parte blanca—
  • ¼ pimiento rojo
  • ½ pimiento verde
  • Azafrán
  • ½ vaso de Oporto —o cualquier otro vino que te guste—
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Harina para rebozara el pescado

Apuesta por cocinar pescado en el horno porque es una apuesta ganadora. Complicándote muy poco puedes obtener un plato exquisito que encantará a todos en casa. Escoge entre los más habituales, merluza, dorada, salmón, lubina, bacalao, … y conviértelos en el plato estrella con el que brillarás en una ocasión especial, o en otro día cualquiera.

Hoy he utilizado el rape —aunque si eliges otra clase de pescado el resultado será igual de bueno— porque como la amiga que me dio la receta la hace con rape, con rape la comparto. ¡Queda espectacular!

Rape-al-horno-33-1

Como se hace:

-Corta la cebolla, el puerro y los pimientos en cuadraditos pequeños (brunoise).

-Limpia las pieles finas que rodean la cola del rape —o pídele al pescadero que te lo haga el—, para evitar que encoja cuando lo cocines. También córtalo en rodajas gorditas, sala y reserva.

-Pela y lava las patatas y córtalas en láminas de medio centímetro (más o menos). Pon una sartén al fuego con abundante aceite, espera a que se caliente y ve friéndolas en tandas, no las añadas a la satén todas de golpe o se romperán. No es necesario que esperes a que se cocinen del todo porque aún tendrán que ir un rato al horno y es aquí donde se acabarán de hacer. Cuando comiencen a cambiar de color retirarlas con una espumadera y ve poniéndolas en la fuente del horno, sala y reserva. Deja sitio para el pescado.

-Enharina el rape y en la misma sartén fríelo brevemente (vuelta y vuelta). Colócalo en la fuente entre las patatas.

-Sofríe la cebolla, puerro y pimientos en el aceite que queda —si crees que es demasiado aceite retira un poco—. Añade sal y espera a que se ablanden.

-En este momento ya puedes ir encendiendo el horno, a 190º arriba/abajo y aire, para que vaya cogiendo temperatura.

-Cuando los vegetales estén bien pochados añade las hebras de azafrán y el vino, sube el fuego para que se evapore el alcohol, un par de minutos, después baja la temperatura y deja que se cocinen unos 5 o 6 minutos más.

-Cubre el pescado con el sofrito y ya puedes colocar la fuente en el horno con la parrilla en la posición central. Cuece durante unos 20 minutos. Transcurrido este tiempo a paga el horno y espera a que el asado repose un ratito dentro antes de servirlo.

Rape-al-horno-43

 

Los pasos clave:

Pela,lava las patatas y córtalas en 
láminas de medio centímetro. Fríelas 
ligeramente y pásalas a una fuente de 
horno. 
Rape-al-horno-79-1jpg

Limpia el pescado, córtalo en rodajas 
y ponle sal. Enharínalo y fríe 
vuelta y vuelta. Colócalo en la fuente 
entre las patatas.
Rape-al-horno-85-1

Corta las cebolla, puerro y pimientos 
en cuadraditos pequeños y póchalos en 
la misma sartén. 
Rape-al-horno-87

Añade el azafrán y el vino,sube el 
fuego para que se evapore el alcohol 
y cocina durante un par de minutos más.
Rape-al-horno-93-1

Cubre el pescado con el sofrito y 
hornea en horno precalentado durante 
unos 20 minutos.
Rape-al-horno-95

Sugerencias:

Preparar un pescado al horno en bastante sencillo y una solución muy práctica cuando hay invitados en casa.

Aunque puedes poner todos lo ingredientes en crudo sobre una fuente y llevarla así al horno, el hecho de pasarlos antes por la sartén nos lleva a ahorrar tiempo de horno y a asegurar el gusto extra que le proporciona la fritura.

Si tienes dudas de cómo conseguir el punto óptimo del pescado —ni crudo ni seco, lo ideal es que la carne pegada a la espina se despegue con facilidad— te puede ayudar el calcular 20 minutos de cocción por el primer kilo y 10 minutos más por cada kilo a mayores de la pieza.

Como siempre, la calidad del producto, fresco o congelado, es importante para un buen resultado, así como también es importante en el congelado el proceso de descongelación. Lo mejor es pasarlo a la nevera la noche anterior, pero si se te fue el “santo al cielo” prueba a meterlo en una bolsa hermética y sumergirlo en un recipiente con agua caliente —la del grifo—, verás cómo en media hora, más o menos, estará prácticamente descongelado. Después lávalo ligeramente y añádele unas arenas de sal. Yo prefiero esta opción a la del microondas.

 

 

 

Pollo a la cerveza fácil (en olla rápida)

Necesitas:
  • Un pollo troceado 
  • Un botellín de cerveza
  • 1 cebolla
  • ½ pimiento rojo
  • 2 dientes de ajo
  • Perejil, preferiblemente fresco
  • Aceite de oliva
  • Hierbas, según tus gustos (laurel, tomillo, orégano, albahaca,…)
  • Sal y pimienta

Después de tanto tiempo sin compartir ninguna receta y teniendo en cuenta las fechas en las que estamos, parece que lo más normal sería que volviera con un plato navideño, pero he preferido inclinarme por uno más atemporal, uno valido para cualquier día del año, un pollo a la cerveza. No es una preparación de fiesta –o sí– pero estoy convencida de que se convertirá en una de tus recetas favoritas por sabrosa, rápida y económica.

He pensado en este clásico porque en medio de tantas decoraciones navideñas, compras, reuniones, regalos, comidas y cenas, y probablemente con invitados en casa, necesitamos sacar tiempo de donde no lo hay. Ten en cuenta que si de los 15 días que duran estas fiestas, contando como pistoletazo de salida el día de la lotería,  eliminamos los  seis días más señalados  –Nochebuena, Navidad, Nochevieja, Año Nuevo, Noche de Reyes y Día de Reyes– , quedan otros nueve en los que también hay que comer.

Anímate a preparar este pollo, es una receta muy agradecida, ideal tanto para principiantes en esto de la cocina, como para los que no os queréis complicar demasiado en estos días de tanto ajetreo.

Como se hace:

–  En el mortero machaca un diente de ajo, sal, pimienta y perejil. Lava y seca el pollo con papel de cocina (a mí también me gusta eliminarle bastante parte de la piel) y adóbalo con el majado de ajo.

– Pon una olla a fuego medio-alto, cubre el fondo con aceite y sofríe el pollo, si es mucho y no cabe sin que se amontone hazlo en dos tandas. Muévelo de vez en cuando para que coja color por todas partes. Cuando esté bien dorado retíralo a un plato y resérvalo. Estará dorado por fuera, pero continuará crudo por dentro.

– En el mismo aceite que queda en la olla pocha la cebolla, el otro diente de ajo y el pimiento, muy picados. Añade un poco de sal y rehógalos, a fuego medio-bajo, hasta que cambien de color.

– Incorpora el pollo a la olla junto con los jugos que haya desprendido. Mézclalo con las hortalizas y añade las hierbas que hayas elegido, rehoga todo junto unos tres minutos.

– Añade ahora la cerveza, deberá cubrir ligeramente el pollo, si no lo cubre añade un poco de agua o caldo, pero no suele ser necesario. Sube el fuego y deja que se evapore el alcohol. Coloca la tapa y cierra la olla, espera a que suba la válvula, baja el fuego y cuece durante diez minutos.

– Mientras prepara una guarnición para acompañar a este sabroso pollo, unas patatas fritas o una ensalada le quedarán perfectas, sin complicarte demasiado.

– Si cuando abras la olla compruebas que la salsa está muy ligera y la prefieres más espesa, retira el pollo a una fuente y pon de nuevo la olla al fuego, deja que hierva unos minutos a fuego vivo para que se evapore parte del líquido (revuelve de vez en cuando, para que no se pegue). También puedes añadir una nuez de mantequilla a la salsa, antes de incorporar el pollo, le dará mucho brillo.

Sugerencias:

¿Quieres que tu pollo tenga un aspecto mas elegante, más de fiesta?. Pasa el pollo con la salsa a una fuente que resista temperaturas elevadas y mételo en el horno precalentado  a 180º durante unos 10 minutos o hasta que se dore por todos lados, para ello deberás girarlo de vez en cuando.

Ni que decir tiene que cuanto mejor sea la calidad del pollo, mejor estará el guiso.

Puedes añadir agua o caldo a la preparación, pero en la cocción a presión apenas se evaporan los líquidos, con lo que no suele ser necesario.

No especifico el tipo de cerveza porque eso es cuestión de gustos, yo he utilizado una rubia que es más suave, pero una negra o tostada le queda de maravilla.

El cocinar en las ollas rápidas tienen muchas ventajas, lo que más, ahorro de tiempo y energía, cosa que notarás al final de mes en la factura de la luz o gas.

LOS PASOS CLAVE:

Pollo-a-la-cerveza-71-1

Lava y seca el pollo troceado.
Adóbalo con un majado de sal, ajo, 
pimienta y perejil.

Pollo-a-la-cerveza-78-1
Dora el pollo y retíralo a una fuente.

pollo-a-la-cerveza-80
Pocha la cebolla, ajo y pimiento finamente 
picados.

Pollo-a-kla-cerveza-86-1
Incorpora a la olla el pollo y los jugos 
que haya desprendido.
Añade la cerveza hasta cubrir el pollo. 
Sube el fuego hasta que se evapore el alcohol.
Cierra la olla y cuece durante 10 minutos 
después de que haya subido la válvula.


¡Y ya está, listo para ir a la mesa!

Canelones de carne picada.

 canelones-carne-72-1

        Los canelones, un superplato que se ha cogido prestado de la cocina italiana, y que se ha ido reinterpretando y adaptando a las costumbres y preferencias de cada territorio y de cada cocina.

Aunque suelen llevar ingredientes comunes, las recetas de canelones varían mucho según los gustos y las ocasiones; por eso se prestan, tanto para conquistar a tus invitados en celebraciones especiales como para disfrutar en familia un día cualquiera .

No solo para esta, sino para cualquier receta de canelones, es necesario realizar algunas preparaciones previas, lo que lo convierte en un plato un poco laborioso, pero en cambio, muy fácil de preparar y con muchas garantías de éxito, para compensar. Solo necesitas un poco de organización.

Ya sé que los lineales del super están repletos de preparaciones que “nos facilitan la vida”, pero si quieres obtener aplausos antes del postre, no tomes ningún atajo, sigue todos los paso de la receta:

Es en los rellenos donde está el secreto del éxito de unos buenos canelones, y estos pueden ser de lo más variado: de carne, de pollo, de pescado, de mariscos, de vegetales, de ingredientes de aprovechamiento (una excelente forma de reutilizar restos de otras preparaciones), y de todo lo que se te ocurra.

Tanto la salsa de tomate como la bechamel, te vuelvo a insistirmucho mejor si las haces en casa, ¡no hay color!.

En cuanto a la pasta, la casera es perfecta, siempre y cuando tengas experiencia con este tipo de masas, si no la has hecho nunca no experimentes en esta receta, porque si ya de por sí es larga, como para ponerse a repetir un paso … (para no arriesgarte prueba a hacerla unos días antes en una receta más sencilla, unos tallarines por ejemplo), pero recurre a las comercializadas, que cumplen estupendamente. Mí preferida es la fresca, no hay que hacer absolutamente nada más que abrir la bolsa y está lista para rellenar. También tienes la opción de utilizar una precocida, en cuyo caso deberás hidratarla antes en agua caliente. Y por ultimo está la seca,  la deberás cocer y vigilar para que no se pegue, ni se pase (yo suelo dejarla bastante al dente, si no la cueces del todo te será más fácil de manejar y no se romperá al manipularla, ya se acabará de cocer en el tiempo que esté en el horno)

canelones-carne-87-1

Los canelones de hoy son de carne picada, todo un clásico.  Pruébalos, te apuesto lo que quieras a que no eres capaz de resistir la tentación de rebañar el plato. (No te olvides del pan, ¡Imprescindible!)

Necesitas:

 

  • 500 g de carne picada de ternera
  • Una cebolla mediana
  • Un diente de ajo
  • Medio vaso de vino blanco seco o vermut
  • Salsa de tomate ∗
  • Salsa bechamel ∗
  • Queso rallado
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
  • Hierbas: albahaca, tomillo, orégano —a tu elección—

 

Como se hace:

 

∗ La  salsa de tomate.

  • 1 k de tomates 
  • 1 cebolla pequeña
  • 1 dientes de ajo
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta

Esta es una preparación muy fácil y rápida.

-Ralla los tomates —con un rallador, como es obvio—, de esta manera te ahorras el trocearlos, el pelarlos y el pasar la salsa por el chino.

-Ralla también la cebolla y el diente de ajo —Si la cebolla soltara mucha agua escúrrela un poco—

-En una sartén pon tres o cuatro cucharadas de aceite y cuando este caliente añade la cebolla y el ajo. Sofríe durante unos minutos.

-Añade el tomate, sal y pimienta. Da unas vueltas y deja que se cocine a fuego bajo y con tapa, esto es importante porque cuando hierve salta mucho y lo pone todo perdido.

-Mientras continua con el resto de la receta. No te olvides de revolver la salsa de cuando en cuando, y cuidado con las salpicaduras, que queman mucho —Una buena solución es el retirar la sartén del fuego cuando lo hagas—

Para el relleno.

-Pica la cebolla y el ajo muy finitos y sofríelos en una sartén con un poco de aceite de oliva. No dejes que se oscurezcan, deberás utilizar un fuego medio/bajo.

-Cuando la cebolla esté transparente y blandita incorpora la carne picada. Al principio se pegará al fondo, pero acabará soltándose. Añade la sal, la pimienta y las hierbas que hayas elegido. Revuelve para unificar los condimentos.

-En el momento en que la carne pierda el color rosado añade el vino y deja que siga cocinándose hasta que se evapore el alcohol, unos dos o tres minutos.

-Ya por último agrega dos cucharones de la salsa de tomate (aquí otras recetas) —si está muy espesa puedes aligerarla con un poco de agua— Baja el fuego y deja que cueza unos 30 minutos. No te olvides de revolver de vez en cuando.

Mientras prepara la pasta.

-Si vas a utilizar la clásica, cuécela como te indica el fabricante, mejor si la dejas al dente, escúrrela y extiéndela en un paño limpio y seco. (Sería bueno que tuvieras uno reservado para estos menesteres)

-Si has elegido una precocida, pon en una fuente honda agua caliente —puedes utilizar la del grifo—, sumerge la placas y déjalas unos 15 minutos, después extiéndelas sobre un paño seco, como en el caso anterior.

-Y si has optado por comprar la fresca, no abras el paquete hasta que la vayas a rellenar, porque se seca con facilidad. Si utilizas como yo las de la marca la Rana para lasaña, las tendrás que cortar a la mitad porque son muy grandes

∗ Ahora vamos con la bechamel.

  • 3 vasos de leche a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Sal, pimienta y nuez moscada

-En un cazo pon la mantequilla y derritela a fuego bajo. Cuando esté totalmente fundida añade la harina y mueve con unas varillas hasta que consigas una pasta homogénea y sin grumos.

-Añade un poco de leche, como medio vaso, y remueve con agilidad hasta que se integre. Vuelve a añadir otro poco y haz lo mismo. Verás que espesa con mucha rapidez, no dejes de revolver para que no se pegue o se hagan grumos. Incorpora toda la leche y sigue removiendo con las varillas.

-Cuando esté ligeramente espesa puedes parar de revolver para añadir los condimentos; sal, pimienta y nuez moscada. Cuece durante unos 5 minutos más, sin dejar de revolver, o hasta que tenga una consistencia cremosa. No debe quedar tan espesa como la de croquetas, si es así aligérala con un poco más de leche. Pruébala para ver cómo está de sal y apaga el fuego.

-Retira tres o cuatro cucharadas de la bechamel y añádeselas al relleno de carne para que quede más meloso, después coloca un papel film a piel –pegado a la superficie- y reserva.

Montaje.

Canelones-carne-54

-Reparte todo el relleno sobre las placas de pasta.

canelones-carne-56

-En una fuente para horno coloca una base generosa de salsa de tomate y ve colocando por orden los canelones enroscados.

Canelones-carne-64-1

-Por ultimo cúbrelos con la bechamel y esparce por encima el queso y trocitos de mantequilla.

-Hornea a 200º unos 15 minutos y 5 más con el grill para que se doren.

¡Y esto es todo!

Canelones-carne-68-1

Sugerencias:

 

Ya puestos puedes hacer el doble de la cantidad que necesites y congélarlos- antes de gratinarlos- Lo agradecerás el día que los utilices.

 

 

 

Lacón con grelos

Lacón-con-grelos-44

                                                       Receta de Picadillo

          Llueve tanto y hace tan malo que en algunos lugares de nuestra geografía se han visto obligados a suspender o a aplazar muchos de los actos previstos para estos carnavales.

Después de echar un vistazo a la previsión del tiempo, he decidido colgar en una percha el disfraz —momentáneamente— para ir “calentando motores” en la cocina, porque si a última hora no se puede salir a la calle, nos reuniremos en casa y celebraremos aquí el carnaval ¡tan ricamente!

Con este frío y en la época que estamos “lo que pega” es una buena laconada (El lacón con grelos es uno de los platos más representativos del carnaval gallego), y aunque sé que los demás van a contribuir con algo y que cada uno traerá lo que pueda, unas orejas o unas filloas como postre no estarían nada mal, ¡ahí lo dejo! (Ana, no tienes disculpa, ya sabes donde encontrar las recetas.)

Para la elaboración de este plato es más necesario tiempo que destreza en la cocina, no se debe hacer con prisas;  hay que contar con tiempo suficiente para desalar las carnes  y calcular las horas de cocción de los distintos ingredientes. El resultado siempre va a ser mucho mejor si la cocción es lenta, pero eso no quita que para una emergencia no hagamos la vista gorda con la olla rápida.   Según  Picadillo:

“A las nueve… debe ponerse a cocer el lacón… A las once se agregan los grelos y los chorizos. A las doce, las patatas mondadas y enteras, y a la una se colocan…en una fuente… Y todo sobre la mesa…”

El lacón con grelos es un plato muy apreciado y parecido al cocido gallego, aunque con menos variedad de ingredientes, pero no por ello con menos sabor. Como suele ocurrir con la mayoría de los platos tradicionales, en según qué zona le añaden o le quitan ingredientes, pero siempre hay algunos que deben estar; los grelos, las patatas, el lacón y el chorizo son obligatorios ; y a partir de aquí cada uno puede agregar lo que considere, en casa, por ejemplo, al lacón con grelos de carnaval siempre le ponemos la cacheira del cerdo (cachucha o cabeza)

Necesitas:
  • Lacón curado- puedes comprarlo en porciones o uno entero. Si lo compras entero es mejor que le pidas al carnicero que te lo corte porque en casa te será muy difícil por culpa del hueso y además será más fácil de desalar. (En algunos sitios lo venden ya desalado). Calcula un trozo por persona.
  • Cacheira —optativo— o cabeza de cerdo curada y salada. No hace falta que compres una entera, no le gusta a todo el mundo, pero le da una sabor impresionante al plato.
  • Chorizos- uno por persona
  • Patatas- yo suelo poner patatas pequeñas para poder cocerlas enteras, de esta manera apenas se rompen y se cuecen antes. Si utilizas unas grandes córtalas a la mitad. Entre dos y tres por persona.
  • Grelos- Aquí ya no sé qué indicarte, para mí es lo más rico de este plato. Un manojo por cada dos o tres personas estará bien.
  • Unto —optativo—  Solo se utiliza para dar sabor. Añade el tamaño de una nuez pequeña.
Como se hace:

24 horas antes hay que desalar la carne. Lava el lacón y la cacheira debajo del grifo y después ponlos en un recipiente amplio y bien cubiertos con agua fría. Deberás cambiarla cada 8 horas, más o menos. Si ya has comprado el producto desalado salta este paso.

lacón-con-grelos-11

En una olla pon el lacón, la cacheira y la puntita de unto, tras haberlos enjuagado, y cúbrelos de agua. Empieza la cocción con el fuego alto hasta que hierva, después bájalo y deja que cueza durante una hora o hora y media, dependiendo del tamaño   —si utilizas una olla rápida 20 minutos después de que suba la válvula—.

Mientras ve escogiendo los grelos; elimina las hojas feas y amarillas, y los tallos más gordos; lávalos en abundante agua y ponlos a escurrir. Aunque te parezcan muchos, no te creas, pasa como con las espinacas, una vez cocidas parece que desaparecen de la olla.

Pela también las patatas y déjalas en un recipiente con agua para que no se ennegrezcan.

Cuando haya pasado la hora o el tiempo aconsejado comprueba el punto del lacón, si está blando y casi se desprende el hueso, retíralo a una fuente —haz lo mismo con la cacheira— y reserva, pero si aun está un poco duro añade encima el resto de los ingredientes para que se sigan cociendo juntos (Y aquí me va a perdonar Don Manuel, pero yo cuezo la verdura y chorizos con las patatas, todo a la vez porque no me gustan los grelos demasiado cocinados), incorpora a la olla los grelos, las patatas y los chorizos, por este orden, para que con el peso la verdura se vaya al fondo (¡Es que si no, no cabe!).  

A los 20 o 25 minutos comprueba el punto de las patatas y cuando estén bien cocidas ya puedes dar el plato por finalizado. Comprueba también el punto de sal y rectifica si en necesario. Apaga el fuego y deja que repose todo en la olla hasta la hora de comer. (Si habías retirado el lacón o la cacheira porque ya estaban cocidos, ahora es el momento de integrarlos con el resto de la preparación para que se calienten).

Para servir el lacón con grelos debes escurrir muy bien los grelos y rodearos del resto de los ingredientes.

      Menos mal que teníamos un plan B porque no hemos podido salir por la inestabilidad del tiempo. Y han aplazado actos para el fin de semana que viene.

¡Aun tenemos Carnaval para rato!

Sugerencias:

Puede que encuentres el grelo demasiado ácido, ten en cuenta que también hay distintas variedades, pero aun así, si lo escaldas en agua hirviendo durante dos minutos antes de añadirlo a la olla, solucionas el problema. Después continua con la receta.

No tires el agua de la cocción, es una pena, la puedes aprovechar para un caldo o una sopa.

Con los restos de este plato, si es que te sobra algo, puedes arreglar la comida del día siguiente; con el lacón puedes hacer unas fantásticas croquetas, y si los grelos y las patatas los troceas un poco y se los añades al agua de la cocción, conseguirás un caldo gallego de primera.

Orejas de carnaval gallegas (Orellas de Antroido)

 

Orejas-carnaval-75-1

           Ya estamos en Carnaval y con todo lo que esto conlleva; diversión y buena mesa —que aunque no está escrita, es una ley que se cumple a rajatabla—; también, en nada se nos presenta aquí la Semana Santa con sus torrijas, monas y roscas…

¡Uf!, ¡y aún tengo turrón de la Navidad…!

He estado rebuscando entre mis notas y archivos alguna receta de orejas de carnaval que me convenciera, pero al final me he decidido por la de mi madre, me parece más fiable. A estas alturas los escaparates de las panaderías, pastelerías y confiterías gallegas están repletos de bicas, flores, cañas, filloas, … y de estas crujientes porciones de masa frita cubiertas de azúcar. —Pero ya sabes que para mí todo lo hecho en casa tiene más merito—

Como he dicho antes, he elegido esta receta de orejas porque me ofrece más garantías de éxito, es la de mi madre y ¡le salen que te mueres!, estoy segura de que si te animas a hacerlas te saldrán tan bien como a ella —aunque he traducido sus cantidades—. Para que te hagas una idea, su explicación de la receta es algo así: “…haz un volcán con la harina, como de una cuarta de alto, y añádele una puntita de levadura en polvo, dos nueces de mantequilla y poco a poco agua templada salada, la que admita…”. ¡Creo que ya me entiendes!

Orejas-carnaval-55-1

Necesitas:

 

  • 2 huevos
  • 150 agua templada
  • 500 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura química en polvo
  • 30 g de manteca de vaca fundida (puedes sustituirla por mantequilla)
  • 30 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de anís o aguardiente
  • Una pizca de sal
  • La piel de medio limón
  • Aceite (girasol, oliva, el que prefieras)
  • Azúcar glas o en polvo para adornar
             Orejas-carnaval-06-1
Como se hace:

 

-En un cuenco amplio pon la harina y la levadura, haz un hueco en el medio y añade los huevos, la manteca o la mantequilla fundida (solo 30 gramos, reserva los otros 30), el agua templada en la que habrás disuelto la sal,  y el anís. Mezcla los ingredientes con una cuchara de madera o con la mano, hasta que consigas ligarlos ligeramente.

Orejas-carnaval-13-1.jpg

-Cuando la masa se despegue de las paredes del cuenco vuélcala en la mesa, aplástala un poco, añádele trocitos de la mantequilla reservada por encima y ve trabajándola  hasta que absorba la grasa por completo (a esto mi madre le llama gramar la masa),

Orejas-carnaval-16-1

-Te quedará suave y manejable.Tanto si lo haces a mano como si utilizas una amasadora, trabaja la masa entre 5 y 8 minutos, de esto dependerá gran parte del éxito de la receta.

Orejas-carnaval-19-1

-Haz una bola, cúbrela con film o un paño seco y déjala que repose como una hora a temperatura ambiente. —Si la vas a usar más tarde, incluso al día siguiente, guárdala en la nevera y sácala una hora antes de que la vayas a utilizar—.

Una vez reposada la masa ponla en la encimera, ve cogiendo trozos pequeños y estirándolos mucho con el rodillo, tienen que quedar muy finos. Con un cuchillo corta porciones de 15 × 20 cm. Si se te pegan a la mesa embadúrnala con un poco de aceite.

Orejas-carnaval-38

-Pon abundante aceite en una sartén con bastante fondo, espera a que esté un poco caliente, pero que no llegue a humear, e incorpora la piel del medio limón. Cuando empiece a tomar un color ligeramente tostado por los bordes retírala y ya puedes  freír tus “orellas de Antroido”.

Orejas-carnaval-49-1

-Echa en la sartén la primera tira de masa, con la ayuda de un tenedor pliégala por un lado para darle la forma característica de una oreja. 

Orejas-carnaval-51-1

-Fríelas por un lado y dales la vuelta para que lo hagan por el otro. Ten mucho cuidado porque al ser las porciones tan delgadas se fríen enseguida y al mínimo descuido se queman.

Cubre un cuenco con papel de cocina y ve colocando ahí las orejas que vayas friendo.  Pásalas después, ya bien escurridas, a una fuente y espolvorea azúcar glas por encima. Repite este proceso hasta acabar toda la masa.

Orejas-carnaval-79

Sugerencias:

 

       Te parecerá una bobada lo de añadir al aceite la piel del limón, pero si lo haces comprobaras el agradable sabor que coge la fritura. Hay quien pone ralladura de limón o naranja ya en la masa, aunque tanto mi madre como yo preferimos añadir la piel al aceite.

     No es un tipo de preparación que aguante mucho tiempo, es mejor que se consuman en el mismo día. Pero en todo caso, se conservaran mejor si las guardas en un recipiente hermético, y como mucho por un par de días.

No dejes de hacer este postre tan tradicional, sobre todo si tienes niños porque a la mayoría les encantan. Y también porque no podemos dejar que se pierdan nuestras tradiciones. Creo que es bueno presumir de nuestra gastronomía tradicional y mantener el patrimonio gastronómico, seas de la zona que seas.

                                                     ¡¡¡Y que viva el carnaval!!!

Verduras y hortalizas asadas

Hortalizas-asadas-12.jpg-1

 

         Con la llegada de cada nuevo año llega también una lista interminable de buenos propósitos, el de mejorar nuestras costumbres para tener una vida más saludable suele estar entre ellos.

Tras los excesos navideños —los aperitivos, las comidas copiosas, la amplia oferta de dulces, los brindis y las largas charlas de sobremesa— lo más aconsejable es volver a la normalidad, recuperar la rutina y los buenos hábitos o mejorarlos, si cabe. Los expertos aconsejan dormir las horas recomendadas, hacer algo de ejercicio y tener una alimentación sana, ligera y equilibrada, basada en productos frescos y de temporada —preferiblemente locales—, e insisten en la importancia del consumo diario de frutas y verduras.

Si el comer más vegetales en general es también uno de tus propósitos este año que empieza, te propongo esta técnica práctica, sencilla y saludable de cocinar tus verduras y hortalizas, asarlas en el horno. Al cocinarlas de esta manera se potencian los sabores, más que si simplemente las cueces. 

Puedes optar por asarlas añadiéndoles nada más que un poco de sal, y conseguirás un resultado excelente, ligeramente dulzón gracias a la caramelización de los azucares que contienen, pero a mi me gusta añadirles un toque extra con hierbas aromáticas, especias y sobre todo con un buen aceite de oliva para realzar su sabor.

A las verduras así preparadas se les puede sacar mucho partido porque puedes servirlas de plato principal acompañadas de una vinagreta, por ejemplo, o como base de otras recetas; desde tortillas, sándwiches, pizzas, o para acompañar una pasta, un arroz, unas legumbres, …

Necesitas:

 

  • 3 zanahorias
  • 1 calabacín
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 pimiento rojo y 1 verde
  • 1 piña de brecol
  • 3 tomates medianos
  • 1 diente de ajo
  • Aceite de oliva virgen
  • Hierbas: orégano, tomillo, albahaca
  • Sal y pimienta

Hortalizas-asadas-03

Como se hace:

 

– Elige las hortalizas que más te gusten, no tienen que ser necesariamente las que yo he utilizado. Lo que si debes hacer es cortarlas de un tamaño similar para que se hagan todas a la vez. Y ten en cuenta que si haces trozos muy pequeños  corres el riesgo de que se te quemen, pero si por el contrario, son demasiado grandes, se tostaran por fuera y por dentro se quedarán crudas.

– Lava y seca las hortalizas, y pela las que lo necesiten. Córtalas como ya te he indicado, ponlas en un bol, añádeles el aceite, la sal, las hierbas y especias que hayas elegido. Muévelas para que se impregnen bien y pásalas a una fuente de horno.

– El horno debe estar precalentado entre 180º y 200º. Deberás  revolver con frecuencia y comprobar el punto de cocción que le quieras dar. A mí me gustan al dente, pero si te gustan más hechas déjalas el tiempo que consideres —puedes cubrirlas con un papel si te parece que se están quemando y por dentro todavía están crudas—.  Entre 30 y 45 minutos puede ser el tiempo indicado, aunque dependerá del tamaño a que las hayas cortado y de su contenido en agua.

 

Hortalizas-asadas-13-1

Sugerencias:

 

Asar así  las verduras en el horno te ayudará a ahorrar tiempo y trabajo, sobre todo si haces bastante cantidad cada vez. Aguantan en la nevera, bien tapadas, 4 o 5 días.

Verás que con esta sencilla receta encontrarás una alternativa a las ensaladas, si es que ya te aburren o no te apetecen en los meses fríos.

Experimenta con los condimentos. Antes de añadir el aceite aprovecha para agregar otras especias y hierbas, aunque no estén en la receta: pimentón, curry, clavo, ras el hanout, romero, laurel, hierbabuena,  salvia —secos o frescos—, pero también ralladura de limón o lima, vinagre, ajo, jengibre…

¡Apuesta por una alimentación cada vez más sana!

 

Brocheta de rape alangostado

 

Muchos momentos familiares de estas Fiestas se pierden por estar trasteando en la cocina, y por si esto no fuera poco, al final acumulas tanto cansancio que ya ni disfrutas igual.  La clave para poder estar con la familia e invitados está en pensar platos que se puedan preparar con  antelación o a falta, simplemente, de un golpe de calor, porque las Navidades son  mucho mejores si las disfrutamos todos.

Si necesitas inspiración para tu menú de Fin de Año o de Año Nuevo te propongo esta brocheta de rape alangostado,  la mezcla de dos clásicos ya un poco pasados de moda, pero que merece la pena — quizá porque con la unión de las dos recetas el plato sale ganando—

Brocheta-rape-31

La receta del rape alangostado viene de los años 60 y estaba reservada, principalmente, para “ocasiones muy especiales”. Dado el elevado coste de la langosta, a algún ingenioso se le ocurrió simular la cola de este crustáceo con un lomo de rape, ¡pez feo donde los haya!, y aunque hoy está muy valorado hace 50 años nadie lo quería.

Puedes comprar un rape con antelación, congelarlo y disfrazarlo de langosta el día anterior a ser utilizado. El mismo día solo tendrás que cortar la cola en medallones para ensartar en las brochetas intercalándolos con los langostinos.

Prepara un sencillo salpicón —para no complicarte mucho—, pero bien aliñado, y apoya sobre él las brochetas, aunque con una ensalada variada también van perfectas, eso dependerá de si quieres servirlo como entrante más ligero o como un primer plato. En ambos casos acompáñalas con varias salsas ¡Verás que éxito!

Brocheta-rape-20

Necesitas:

 

Para las brochetas:

  • 1 cola de rape de 1 k
  • 2 cucharadas rasas de pimentón dulce
  • Sal
  • 1 hoja de laurel
  • Colas de langostinos o gambas
  • Aceite

Salsas:

 

Para el salpicón de arroz:

  • 100 g —1 vaso— de arroz
  • ¼ pimiento rojo
  • ¼ pimiento verde
  • 1 tomate
  • ½ puerro
  • Aceitunas negras
  • 3 huevo cocido
  • 8 palitos de cangrejo
  • Aceite y vinagre
  • Sal

 

Como se hace:

 

Preparación del rape.

Brocheta-rape-63

Abre por el centro la cola del rape, elimina la espina y obtendrás dos lomos. Limpia las pieles que quedan alrededor, lávalos ligeramente y sécalos con un papel absorbente.

Embadurna los lomos, primero con un poco de aceite, que actuará como pegamento, después añádeles sal y rebózalos en el pimentón —la misión del pimentón es dar al pescado el peculiar color rojizo tan característico de la carne de la langosta una vez cocida—, pero cuidado con pasarte porque la langosta no sabe a pimentón.

Brocheta-rape-69

Envuelve cada lomo en papel film, forma un rollo bien apretado (coge los extremos y retuércelos como si fuera un caramelo y después ruédalo por la mesa, te quedará perfecto) y después haz un nudo en cada extremo. Brida cada rulo con cordel de cocina para darle apariencia de cola de langosta y por ultimo vuelve a envolver los lomos, pero esta vez en papel de aluminio.

Brocheta-rape-70Brocheta-rape-74

Pon al fuego una olla mediada de agua con la hoja de laurel, espera a que hierva para introducir el pescado y cuando lo hagas baja la temperatura —que no deje de hervir, pero que tampoco lo haga a borbotones porque se romperían los paquetes y se llenarían de agua—. Pasados entre 8  y 10 minutos, en función del tamaño, apaga, pásalos a una fuente y retírales el papel de aluminio (las cuerdas y el film déjalos hasta que se enfríen). Si les entró algo de agua durante la cocción rompe el plástico por una punta y colócalos sobre un colador para que salga. Una vez fríos déjalos en la nevera hasta el día siguiente o hasta que los vayas a utilizar.

En una sartén amplia pon una cucharada de aceite y cuando este muy caliente ve poniendo las colas de los langostinos ya pelados, de uno en uno, que no se amontonen, añade sal y pimienta y dales la vuelta cuando cambien de color. Haz lo mismo por el otro lado y retíralos a un plato.

Quita el film y cuerda al rape, córtalos en medallones de 1 centímetro o un poquito más y ve ensartándolos en las brochetas, alternándolos con los langostinos.

Brocheta-rape-76

Con la ayuda de un aro o una taza emplata el salpicón y apoya encima las brochetas —yo he puesto dos por persona—. En la mesa pon las salsas para que cada una se sirva la que quiera. ¡ y Éxito seguro! (Me ha quedado un primer plato bastante completo, además servidas así son un buen recurso para cuando hay mucha gente).

Salpicón:

Cuece el arroz siguiendo las instrucciones del fabricante y extiéndelo sobre una fuente amplia para que se enfríe. Puedes añadir un chorrito de aceite de oliva para evitar que se pegotee.

Corta los pimientos y el puerro lo más pequeño que puedas —puedes utilizar una picadora o robot—. Añade todo al arroz  ya frío.

Corta también el tomate, las aceitunas, el cangrejo y los huevos. Incorpora al arroz.

En un bol pequeño pon dos cucharadas de vinagre, seis de aceite y una pizca de sal. Mezcla bien y aliña el salpicón. Remueve para integrar ingredientes y vinagreta. 

Sugerencias:

 

     Como ya te comenté la ventaja de este plato es que lo puedes preparar con antelación porque se sirve frío pero si te surge un apuro sáltate el paso del pimentón y sirve las brochetas templadas y acompáñalas con las salsas.

Puedes utilizar rape congelado o las colas que ya venden limpias en la pescadería pero mi consejo es que lo compres entero, sale más económico y le puedes sacar mucho partido. Cómpralo con antelación, pide que te lo limpien y separen la cola de la cabeza y después congela por partes.

Como sacar el mejor partido a un rape.  Partes que puedes aprovechar; cola, alas, cabeza, piel, espinas e hígado. La cola es la parte más noble, pide que le quiten las espina central y obtendrás unos lomos limpios listos para utilizar en cualquier preparación cuyo protagonista indiscutible sea el rape. La cabeza y las alas quedan perfectos en fideuas, calderetas, croquetas,… La piel y las espinas son ideales para caldos y fumets.  En cuanto al hígado, es ya una cuestión de gustos, hay a quien le encanta y hay quien lo desecha.

 

                    ¡Feliz Año Nuevo!

 

 

 

 

Mazapán casero

Mazapán-casero-69-1

       Como dice el villancico:

… En Navidad, en Navidad, en Navidad turrón y mazapán,…

    Estas fiestas tienen mucho de compartir y gastar, de reunirse con la familia y amigos, de comer y pasarlo bien, de turrón, peladillas y mazapán, pero sobre todo de tradición, de mucha tradición, que a mí me gusta mantener.

 En todos estos «macropuentes» de primeros de diciembre me pasa lo mismo, los espero con ilusión y un montón de proyectos; no madrugar, adornar la casa, empezar con los postres navideños e ir guardándolos en cajitas, acercarme hasta la plaza y comprar algún pescado o marisco para congelar y utilizar en los menús de estas fiestas, ir al cine a algún estreno navideño o quedar a última hora de la tarde para tomar unas cañitas y de paso ver el alumbrado navideño; y a la hora de la verdad me levanto tarde, ¡eso sí!, o duermo la siesta y la mayoría de los proyectos quedan en eso, proyectos… ¡Vergüenza me da…!.

Aprovecho que esta tarde me he quedado sola en casa y que hace un tiempo tan horroroso —no veas lo que llueve y lo que sopla el viento— para hacer “figuritas de mazapán”, es que quiero guardarlas para estas celebraciones y difícil lo veo si tengo a mi familia revoloteando por aquí.

Si no has probado el mazapán hecho en casa esta es la ocasión, porque aunque no es el Mazapán de Toledo (que tiene la categoría de Indicación Geográfica Protegida -IGP- desde el 2.002)  está muchísimo mejor que muchos de los que puedas encontrar en los super.

 

Necesitas:     
                                                                                                                       
  • 250 g de almendra molida
  • 250 g de azúcar glas o molido
  • 1 yema
  • 1 clara
  • Agua de azahar o ralladura de limón (opcional)
  • Dos cucharadas de agua
Como se hace:

 

En un bol coloca la almendra, el azúcar, la clara ligeramente batida y el aroma. Mezcla bien con las manos —también puedes utilizar una amasadora— hasta que integres completamente todos los ingredientes. Te tiene que quedará una pasta pegajosa, si ves que te cuesta trabajarla porque está muy seca añádele el agua, primero una cucharada y si no es suficiente la otra. 

Cúbrela con un film y deja que repose en la nevera sobre una hora.

Corta porciones de masa y dale la forma que quieras. Otra opción es estírala con un rodillo sin presionar demasiado y utilizar algún cortapastas pequeño. Si humedeces las manos te será más fácil manejarla.

Ve colocando los mazapanes sobre una bandeja de horno cubierta con papel.

Enciende el grill del horno a 200º y mientras se precalienta bate la yema  y pinta las figuritas.

Introduce la bandeja en el horno, unos 2 minutos, tan pronto se doren apaga y coloca los mazapanes en una rejilla para que se enfríen.

Mazapán-casero-79-1

 

Sugerencias:

 

No utilices azúcar granulado porque al cocerse tan poco tiempo se notaran los granos.

No dejes el mazapán dentro del horno una vez apagado porque tarda en enfriarse y se te quemaran.

No utilices horno convencional porque se cocinaran y te quedaran muy duros.

Si los guardas en un recipiente hermético aguantan un par de semanas.

La masa se congela perfectamente, así que ya sabes, si te sobra o  te gusta ser previsor/@  puedes hacerla con antelación para tener unos mazapanes recién hechos en el momento que te apetezca.

¡Ponte  ya manos a la obra, antes de que se echen las fiestas encima!

 

 

Aguja de ternera guisada

Aguja-ternera-guisada-32-3

Receta de Picadillo.

           Los guisos chup-chup de interminables horas a fuego lento parece que no encajan demasiado bien con estos tiempos alocados en los que todo son prisas y carreras; unos platos sencillos, sabrosos y económicos, los protagonistas principales de las cocinas de nuestras abuelas y de las madres de nuestras abuelas, y hoy una herencia gastronómica y una parte importante de la cocina tradicional de “este nuestro país”,  que está en nuestras manos el mantener. ¿Y que harán nuestros hijos?, ¿continuaran ellos con este tipo de elaboraciones o llegaran a desaparecer en un futuro no tan lejano?, ¡Quien sabe!

                No soy pitonisa, por eso no puedo adivinar como se guisará la ternera dentro de cien años, pero si sé como se hacía cien años atrás y te lo demuestro a continuación con una estupenda receta de Picadillo, recogida el La Cocina Practica (1905). Es una forma un poco distinta de cocinarlo —o por lo menos eso me parece a mi— ¡todo un hallazgo!.  Mira si me convencería el resultado que tuve tema de conversación para una semana, y no fue suficiente para alabar todas las bondades de este rico guiso de ternera de Don Manuel María.

Necesitas:

 

  • 1 k de carne de ternera preferiblemente de la aguja con hueso (es más jugosa)
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla mediana
  • Perejil
  • Sal y pimienta
  • Pimentón dulce (una cucharada rasa)
  • Harina (una cucharadita colmada)
  • 750 ml de caldo de carne o pollo
  • 1 vaso de vino blanco
  • Aceite de oliva —o grasa de cerdo como en la receta original—

Aguja-ternera-guisada

Como se hace:

 

-Limpia bien la carne eliminando el exceso de grasa, pieles o astillas. Lávala y sécala muy bien con papel de cocina.

-Haz un majado con un diente ajo, perejil, sal, pimienta y dos cucharadas de aceite de oliva y embadurna con este adobo toda la carne —si lo haces el día anterior el resultado será mejor porque penetraran más los condimentos— y guárdala en un recipiente con tapa en la nevera.

-En una olla pon el caldo, añade el vino, la cebolla troceada, el otro diente de ajo, el pimentón, el perejil y cuece unos 25/30 minutos. (Puedes utilizar un caldo comprado para ahorrar tiempo o hacerlo con un caparazón de pollo, un puerro, una zanahoria, media cebolla, un diente de ajo, perejil, sal y deja que cueza aproximadamente  una hora).

-Pasa la salsa por un colador e incorpórale una cucharadita de harina.

Aguja-ternera-guisada-2.jpg

-Mientras se hace la salsa, envuelve ligeramente la carne en harina —sacúdela bien para retirar el exceso— y rehógala en la grasa que hayas elegido.

-Cuando la carne este dorada añádele la salsa y cuece una hora a fuego bajo, más o menos. Muévela de vez en cuando, para evitar que se pegue. 

-Como guarnición he elegido unas clásicas patatas fritas con cebolla cortadas en cuadraditos y una ensalada,  pero unos pimientos asados, unas hortalizas al horno, un arroz, … cualquier opción que elijas será un acierto.

Guiso-aguja-ternera-38-2

Sugerencias:

He escogido carne de ternera de la aguja  con hueso porque este corte es muy apropiado para guisos, por su estupendo sabor y al llevar hueso resulta mucho más jugosa.

La carne de ternera guisada en el día esta estupenda, e igual de fenomenal está si la guisas el día anterior, es más, hay quien la prefiere (y por encima adelantas trabajo). Pero para mi esto solo pasa con la carne de ternera, con la de cerdo o la de pollo guisada del día anterior, de verdad “…yo no puedo…”.

Si tienes prisa siempre puedes recurrir a la olla rápida, aquí te dejo esta receta de rabillo de ternera que lo puedes sustituir por el corte de aguja.