Pisto con patatas y huevos

Necesitas:

  • 1 cebolla -200 g
  • 3 dientes de ajo
  • ½ pimiento verde -150 g
  • ½ pimiento rojo -150 g
  • 1 calabacín -200 g
  • 3 ó 4 tomates maduros-350g
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • orégano y albahaca
  • azúcar (optativo)

El pisto es un plato muy popular en la gastronomía española. Así como es de popular, así es de fácil; no tiene más secreto que el rehogar unas hortalizas cortadas en trozos pequeños hasta que queden bien pochadas. Aunque el más conocido es el pisto manchego, puedes encontrar variantes de esta receta a lo largo de toda nuestra geografía, probablemente por la variedad de cultivos en las huertas de cada comarca.

La cebolla, el pimiento y el tomate (y a veces también el ajo) deben estar presentes en todo pisto que se precie. Partiendo de estos ingredientes principales, se le van añadiendo otros o cambiando proporciones, según las zonas, gustos y costumbres. Así por ejemplo; el pisto manchego lleva calabacín y a veces comino; en cambio al andaluz se le pone berenjena; al riojano se le añaden huevos batidos, que se revuelven hasta conseguir una mezcla cremosa; el escritor gastronómico gallego Picadillo, en «la Cocina Práctica», también le añade patatas y jamón a su pisto. Y así una larga lista…

Creo que independientemente de la procedencia de la receta, en cada casa se hará aquel que lleve los ingredientes que más gusten o que en ese momento se tengan a mano (ocasión estupenda para dar salida a esos que se van quedando en el fondo de la nevera).

El pisto tiene múltiples aplicaciones; si lo haces con patas fritas y huevos, como yo hoy, puede ser un “aplaudidísimo” plato principal; como guarnición de una carne o un pescado funciona muy bien; en casa nos encanta con pasta o con legumbres. Si lo tienes hecho con antelación, te puede ser muy cómodo para rellenar una lasaña o unas empanadillas, o resolverte un aperitivo de última hora si lo pones sobre una tosta de hojaldre o de pan .

Cómo se hace:

La receta es muy fácil y se le puede sacar mucho partido, como ya has visto. Únicamente debes tener en cuenta los tiempos de cocción de cada producto. Si añades primero a la sartén los que más tardan en hacerse, mantendrás una cocción uniforme. El punto te lo dará el tiempo y dependerá de tus gustos, si te gusta más o menos hecho. Pero, por lo demás…

Puedes cortar de antemano la hortalizas y tenerlas preparadas antes de que empieces a cocinar, o ir cortándolas a medida que las vas necesitando, aprovechando los tiempos que te dejan las distintas cocciones. Yo me quedo con el primero.

  • Pela y corta las patatas en cuadraditos. Déjalas en agua hasta que las necesites.
  • Corta la cebolla, los pimientos y el calabacín —con la piel—, en cuadraditos pequeños.
  • Pela los tomates y rállalos.
  • Pica el ajo muy finito.
  • En una olla o sartén alta calienta tres o cuatro cucharadas de aceite —probablemente a medio cocinado necesites añadir un poco más—.
  • Cuando esté caliente rehoga la cebolla y el ajo. Antes de que cojan color añade los pimientos, y saltéalos un par de minutos. Después baja el fuego y añádeles sal y pimienta.
  • Revuelve de vez en cuando para evitar que se pegue, pero no lo hagas en exceso porque corres el riesgo de que se deshagan los pimientos y se les separe la piel , lo que le dará al pisto una textura poco agradable .
  • A los diez minutos incorpora el calabacín. Si ves que lo necesita, añade un poco más de aceite. Cocina durante 5 minutos más.
  • Por último incorpora el tomate y las hierbas. Sube el fuego y mantenlo así hasta que empiece a burbujear, después cocina a fuego suave hasta que el tomate esté bien frito, unos 10/15 minutos. Esta vez añade agua en el caso de que consideres que necesita algo más de líquido.
  • Cuando las hortalizas estén blanditas prueba el punto de sal y rectifica si es necesario. En este punto también puedes añadir una cucharadita de azúcar, si lo encuentras algo ácido.
  • Escurre las patatas del agua y fríelas en abundante aceite. Fríe también los huevos.
  • A la hora de servirlo me gusta poner el pisto debajo, a continuación las patatas para que se mantengan secas y crujientes, y encima de las patatas el huevo. ¡Verás que fiesta cuando rompas la yema…!

Sugerencias:

Si crees que le vas a sacar partido, haz bastante cantidad. En la nevera, en un bote bien cerrado, aguanta hasta casi una semana. También puedes congelarlo en pequeñas cantidades

¡Y un consejito! Entre paso y paso de la receta no te quedes delante de la sartén, cuchara en mano, como si fueras un centinela con su arma haciendo guardia en una garita porque te vas a aburrir, o peor aún, a impacientar, y te vas a liar a revolver… y revolver…, y vas a dejar el pisto hecho una papilla (a no ser que te guste así). Eso no quiere decir que abandones el puesto de guardia —o cocina—, aprovecha para hacer algo: quita cacharros del fregadero, vacía el lavavajillas, organiza el cajón del pan… ¡yo qué sé!. ¡Pero revuelve lo justo! —¡A mí me da resultado!.—


LOS PASOS CLAVE:

Pela, corta las patatas en cuadraditos y déjalas en agua hasta que las necesites.
Corta la cebolla, los pimientos y el calabacín con piel, en cuadraditos pequeños.
Pela los tomates y rállalos. Y pica el ajo muy finito.
Pon un poco de aceite en el fondo de una sartén. Cuando esté caliente sofríe ligeramente la cebolla y el ajo.
Añade los pimientos y saltéalos un par de minutos. Ponles sal y pimienta. Cocina a fuego bajo unos 10 minutos.
Incorpora el calabacín a la sartén. Cocina durante 5 minutos. Revuelve de vez en cuando.
Por último sube el fuego y añade el tomate y las hierbas. Cuando hierva baja el fuego y cocina hasta que el tomate esté bien frito. Unos 10/15 minutos
Escurre las patatas y frielas en abundante aceite. Fríe también los huevos.
Sirve primero el pistos, cúbrelo con las patatas y encima de todo el huevo o los huevos fritos

¡¡¡Y a disfrutar!!!!!

Tortilla de patatas de bolsa

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      Ya están cerca las fechas de los exámenes, de los  «no se si me dará tiempo…», de los «me estoy empezando a agobiar…», de los «para comer ya me prepararé cualquier cosa…» o de los «como echo de menos tu tortilla de patatas…»

Si estás estudiando fuera de casa -como alguien que yo me sé- y alguno de estos comentarios te es familiar, quizás te guste esta receta, porque sé de sobra que el que destines parte de tu tiempo a cocinar en estos momentos es bastante improbable, de ahí que haya pensado en esta tortilla de patatas de bolsa, porque más fácil y más rápida imposible, y el resultado está bastante logrado.

¡Y si la acompañas de una ensalada, pues la cosa no queda tan mal!

-También puedes cortarla por la mitad y hacer dos bocadillos para que luego puedas compartir con alguno de tus compañeros de piso que esté más agobiado aun que tú, ¡seguro que te lo agradecerá!-

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Necesitas:

 

Cantidades para una persona

  • 2 huevos
  • un cuenco -o una taza de las grandes, bien llena- de patatas fritas de bolsa
  • un poco de aceite de oliva
  • cebolla frita ( de Ikea o similar) -optativa-

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Como se hace:

 

En un bol amplio bate bien los huevos. Si te gusta la tortilla con cebolla, utiliza esa que se vende frita -tipo Ikea-  y añádela ahora para que se hidrate un poco. Si no sáltate este paso.

Mientras desmenuza ligeramente las patatas y añádelas al bol.

Pon al fuego una sartén -antiadherente mejor- con un  poquito de aceite. 

Si cuajas los huevos inmediatamente te quedará una tortilla con las patatas crujientes (chips), pero si las prefieres más bien blanditas, deja reposar la mezcla un ratito en el bol -mientras puedes aprovechar para cortar un tomate y hacer una ensalada -.

En ambos casos, cuando el aceite esté caliente cuájala como una tortilla tradicional. Echa el contenido del bol en la sartén, sacudela con movimientos suaves para soltarla del fondo y deja que cuaje a fuego suave. Cuando creas que está hecha dale la vuelta, con la ayuda de un plato, y hazlo lo mismo por el otro lado. Si crees que te quedó demasiado cruda vuelve a girarla y repite el proceso.

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Sugerencias:

 

Al llevar solamente dos huevos utiliza una sartén pequeñita, de lo contrario te quedará demasiado plana.

No añadas sal, las patatillas suelen traerla.

Es importante la calidad de las patatas que utilices, de ello dependerá el resultado. No aproveches unas que no te gusten en la tortilla porque el resultado tampoco te gustará.

¡Hay quien opina que prácticamente no hay diferencia con la tortilla tradicional, pero yo no soy de la misma opinión, aunque reconozco que está bien para algunos casos. Y por supuesto mucho mejor que las que se compran en el super!

 

 

 

Como hacer huevos escalfados o poché en papel film

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Un huevo escalfado, o lo que es lo mismo poché (en francés), es una excelente alternativa al estupendo huevo frito, pero más saludable, al no llevar ni un solo gramo de aceite.

Me imagino que ya sabrás que la técnica de escalfar consiste en introducir, en este caso, un huevo sin la cascara en un recipiente con agua hirviendo durante 4 minutos, a la que se habrá añadido un chorrito de vinagre para facilitar que la clara envuelva a la yema y no se desparrame por toda la olla, ¡cosa que casi nunca se consigue, a no ser que seas muy habilidoso!.

Pero un día alguien tuvo la brillante idea de utilizar el famoso papel film para algo más que para envolver alimentos. Ideo cocer un huevo, sin la cascara, dentro de un saco hecho con el plastiquito ese que si no te andas con ojo se pegotea todo y como es imposible volverlo a alisar mejor tíralo a la basura y vuelve a empezar con uno nuevo a ver si esta vez hay más suerte. El experimento dio como resultado un huevo con la clara cocida y la yema liquida, rozando casi la perfección, y por encima con forma de flor, ¡la pera!

 

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En este caso, como ejemplo, el que he hecho yo, corona un bocadillo de lechuga, tomate, queso y beicon (¡quedó riquísimo!)

Pero los huevos escalfados son en muchos casos los perfectos aliados de infinidad de preparaciones; salsas, sopas, cremas, tostas, montaditos, … aunque para mi, donde están mejor es acompañando platos de vegetales o legumbres .

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Necesitas:

 

  • Un huevo
  • Sal y pimienta
  • Aceite de oliva
  • Papel de film
Como se hace:

 

Corta un cuadrado del papel transparente y colócalo estirado sobre un cuenco, tacita o cualquier otro recipiente pequeño.

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Rocía el plástico con un poco de aceite (puedes utilizar también un pincel o incluso los dedos) para evitar que se quede pegado al huevo. Hunde hacia el interior del cuenco el papel film y coloca en el centro el huevo sin la cascara. Adereza a tu gusto con sal, pimienta, o alguna hierba o especia, eso a tu elección.

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Une las puntas del film y ve haciendo como un hatillo. Intenta que no quede aire dentro y dale unas cuantas vueltas para pegar el plástico los más cerca posible del huevo. Ata con un hilo, o pon una pinza o un clip, o simplemente haz un nudo en el mismo plástico.

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Pon agua a calentar, y cuando rompa a hervir introduce el hatillo, cuenta 4 minutos y retíralo inmediatamente. Si te gusta el huevo tirando a meloso pásalo a un recipiente con agua fría para cortar la cocción, si lo prefieres más cocido retíralo a un plato. En ambos casos consérvalo en el plástico hasta el momento de emplatar.

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Justo cuando lo vayas a utilizar corta el nudo y despega con mucho cuidado para que no se rompa, y tendrás un huevo poché listo para servir o acompañar la receta que hayas elegido.

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Sugerencias:

 

En cuanto a los tiempos, si el tamaño del huevo es M o L cuécelo 4 minutos. Si se trata de un tamaño XL mejor 5.

Utilizar este truco para hacer un huevo escalfado es ideal para las prisas y para los que empiezan a trastear en la cocina, por fácil y porque te garantiza un éxito casi seguro (si sigues las indicaciones)

Siendo sincera, tengo ciertas reservas con este sistema, he oído de todo respecto a la posible toxicidad del papel film cuando se somete a elevadas temperaturas, y aunque estoy convencida de que las autoridades sanitarias tienen estos temas controlados…, para más garantía, creo que es preferible utilizar únicamente los productos que en sus envases indican que pueden ser destinados a este fin (¡que los hay, y no siempre son los más conocidos!) Fíjate, porque en los envoltorios de algunas marcas figura que su producto está indicado para cocciones de hasta 170º.