Chocolate de Reyes con picatostes

Este año la Navidad, ya a punto de acabar, está siendo diferente. Para muchas familias la enfermedad y los duelos han teñido de gris estas atípicas Fiestas. Y para los que hemos tenido la suerte, por ahora, de no haber contraído el virus, nos hemos visto obligados a renunciar a muchas de nuestras costumbres navideñas. Y aunque las medidas restrictivas han limitado los desplazamientos, los reencuentros y los aforos de las celebraciones a exclusivamente los núcleos familiares, con cierta dosis de ilusión seguro que estas están siendo igualmente unas buenas Navidades. Este año tocó vivirla de otra manera, pero por delante quedan muchísimas Pascuas para que podamos celebrar como queramos y nos apetezca (aunque me han dicho por ahí que alguno le vio ventajas a esto de ser pocos a la mesa… y que de ahora en adelante…)

Esta vez tampoco habrá ni churros, ni roscón, pero si habrá picatostes, que son como la versión vaga del churro (Llevan los mismos ingredientes, harina, agua y sal. Para los churros hay que hacer una masa y para estos hay que trabajar menos, se utiliza pan del día anterior)

Como te decía, las fiestas de este año ya están rematando, pero aun queda la traca final, el día más esperado y emocionante del año para los más pequeños —y no tan pequeños—, el mágico día de Reyes. En mi casa un día completito. A la mañana de abrir e intercambiar regalos le sigue la merienda de la tarde; el clásico chocolate con churros, picatostes o roscón de reyes. Una reunión que empecé a celebrar cuando los niños eran muy pequeños. Recuerdo tardes en las que nos juntábamos hasta treinta personas entre abuelos, tíos , primos, padrinos y algún que otro amigo —Parece que lo estoy viendo: camas llenas de abrigos, papeles de regalo por todas partes, niños correteando con los juguetes nuevos, y los mayores en el salón tomando posición para disfrutar de un chocolate caliente y los tradicionales postres de rigor, infalibles para recuperarse del inevitable madrugón de las mañanas de Reyes—. Este año por primera vez en mucho tiempo no va a ser así, no vendrá nadie a casa, pero sí habrá chocolate con picatostes, para mi «núcleo familiar» y para compartir contigo.

CHOCOLATE:

Después de tantos años preparando el chocolate para el día de Reyes, con el tiempo he ido introduciendo cambios y probando distintas marcas y formas de cocinarlo, y esta es sin duda la que más me convence. No tiene una ciencia especial pero siempre lo alaban mucho. Suelo utilizar dos clases de chocolate, el específico para hacer chocolate a la taza y una pequeña parte de chocolate para postres, además de leche semidesnatada, y nunca nunca lo espeso con maicena, ni añado nata.

Necesitas:
  • Una tableta de chocolate para hacer a la taza de 300 g
  • 100 g de chocolate para postres
  • Litro y medio de leche
Como se hace:
  • Fíjate en las indicaciones del envoltorio del chocolate que hayas comprado, normalmente ya indican la cantidad de pastillas por tazas de leche y por persona, pero las cantidades que te doy te pueden servir de pauta.
  • Separa las pastillas del chocolate a la taza, reserva el otro (no hace falta que lo ralles como antiguamente).
  • En una olla amplia pon la leche y espera a que se caliente, pero que no hierva. Cuando la leche humee apaga el fuego y añade el chocolate troceado. Revuelve hasta que se disuelva. Vuelve a poner la olla al fuego y ármate de paciencia, a fuego medio y sin dejar de revolver espera hierva. Debe cocer durante un rato. Comprobarás que a medida que va cociendo se va oscureciendo y espesando. Ten mucho cuidado porque se pega con facilidad y coge enseguida sabor a quemado.
  • Cuando esté prácticamente hecho, lo notarás por la textura y por el agradable olor que impregnará tu cocina, añade el chocolate para postres y sigue revolviendo hasta que se funda completamente.
  • Aparta la olla del fuego y deja que repose. Irá espesando a medida que enfríe. Si cuando lo vayas a servir está muy espeso aligéralo con un poco más de leche.
  • Y no tiene más complicación.
Sugerencias:

Como lleva un poquito de tiempo puedes hacerlo con antelación, incluso de un día para otro, dejarlo en la nevera y calentarlo en el momento de servirlo.

PICATOSTES:

¡Receta fácil donde las haya!

A mi me gusta cortar el pan en rebanadas alargadas para facilitar que el picatoste entre sin dificultad en la taza, en el caso de que se quiera mojar en el chocolate. El picatoste debe quedar dorado y crujiente por fuera y jugoso por dentro, y eso se consigue bañando el pan en leche antes de freírlo. (¡Ojo, bañándolo no empapándolo! porque se te romperá)

Necesitas:
  • Pan de uno o dos días
  • 300 ml de leche
  • Aceite de oliva poco ácido
  • Azúcar
Como se hace:
  • Corta el pan en rebanadas largas y estrechas.
  • Si el pan está muy duro calienta un poco la leche en el micro. Si es del día anterior no hace falta.
  • Baña el pan en la leche, sumérgelo completamente. Después pásalo a un colador para que escurra el posible exceso que haya cogido.
  • En una sartén o cazo pon suficiente aceite de oliva y cuando esté caliente ve friendo el pan en tandas. Tan pronto se doren los picatostes retíralos a un plato con papel absorbente.
  • Espolvorea con azúcar antes de que enfríen.
Sugerencias:

Si no has probado así los picatostes, dales una oportunidad porque están buenísimos. Estoy convencida de que te van a encantar, como me pasó a mi la primera vez que los hice.

¡Si no te convencen mis argumentos, a lo mejor lo hace esta imagen!

¡Feliz tarde de reyes!

Lasaña rápida de atún y espinacas

 

lasana-atun-espinacas-60

¡A quien le guste la lasaña que levante la mano!

Dudo mucho que tuviera la misma respuesta si la propuesta hubiera sido ¡A quien le guste cocinar la lasaña que levante la mano!

¿Crees que es posible preparar una lasaña en tan solo 15 minutos (más el tiempo del horno)?  Te propongo unos cuantos atajos que lo harán posible; utilizar salsas compradas y no cocinar previamente el relleno te ayudará a conseguirlo.

El atún en lata está listo para su utilización y la espinaca no hace falta ni que la escaldes, ni que la saltees. Si la añades en crudo, con la humedad de la bechamel y el calor del horno se hará sin problemas —Esto acorta sustancialmente el trabajo—

Por otro lado cuando compres las salsas intenta que sean lo más naturales posible, porque evidentemente el resultado será mejor —y mucho mejor aún si las haces en casa—.

Si tomas nota de esta receta podrás disfrutar de una riquísima, cremosa y suave lasaña de atún o bonito con espinacas en un tiempo record.

 

Necesitas:    (Para cuatro personas)

 

  • Placas de pasta fresca  —de la marca que quieras, yo uso las de La Rana—
  • Una bolsa de espinacas baby  —porque son más tiernas—
  • Una lata de atún o bonito en aceite de 220 gr.
  • 200 gr de salsa de tomate  —comprada o hecha por ti—
  • 500 gr de salsa bechamel  —comprada o hecha en casa—
  • 1/2 vaso de leche  —solo si la bechamel es comprada—
  • Queso rallado   —tipo emmental—

lasana-atun-espinacas-29

Como se hace:

 

Primero, aunque no es imprescindible, aligera un poco la salsa bechamel comprada —para mi está un poco salada y también algo espesa, añadiendo el medio vaso de leche se solucionan ambos problemas—.  En un bol mezcla la bechamel con el medio vaso de leche y remueve. Lleva al micro un par de minutos y vuelve a revolver, esto te ayudará a integrarla en la salsa completamente.

Precalienta el horno  a 200º  y enciende el grill también, porque necesitas que cueza y gratine a la vez.

En una fuente que pueda ir al horno pon unas cucharadas de la salsa de tomate y extiéndela uniformemente, de esta forma evitarás que se pegue la lasaña.

Coloca encima una primera capa de pasta fresca. Si no la conoces debes saber que no hay que cocerla ni hidratarla, se usa tal cual sale del paquete. Te recomiendo que no abras el envoltorio hasta que la vayas a utilizar porque se seca con mucha facilidad —A mí se me empezó a resecar por los bordes en el poco tiempo que la tuve al aire para hacer la foto—.

A continuación esparce las espinacas crudas sobre la pasta, no es necesario que utilices toda la bolsa pero se debe ser generoso, porque después de cocinadas se quedan en nada.

lasaña-atun-espinacas-34

Espolvorea un poco del queso rallado encima. Deja el resto para gratinar.

Cubre con abundante salsa bechamel —La alta temperatura que cogerá la salsa cuando esté en el horno favorecerá la cocción de las verduras—

lasaña-atun-espinacas-37

Pon una segunda capa de pasta.

Distribuye el bonito/atún escurrido del aceite y desmigado por toda la superficie y cúbrelo con la salsa de tomate.

lalasaña-atun-espinacas-41jpg

Y coloca la última lámina de pasta.

Extiende encima el resto de la bechamel y cubre con el queso rallado.

lasana-atun-espinacas-46

Introduce la fuente en el horno y cuece hasta que se dore.

lasana-atun-espinacas-65

 

Sugerencias:

 

Para realizar esta lasaña he tomado unos cuantos atajos para acortar el tiempo de la preparación, pero si puedes haz tú la bechamel y utiliza una salsa de tomate casera. No tienes por qué hacerla a propósito para esta ocasión, resulta muy cómodo prepararla con antelación y guardarla en botes al vacío, así tendrás tomate cada vez que lo necesites.

Sé que en cada receta indico que está buenísima y que no dejes de probarla, pero en este caso lo recalco porque me temo que el hecho de añadir las espinacas crudas y sin ninguna preparación previa puede hacerte dudar del resultado.

Un consejito; cuando apagues el horno, si todavía no os la vais a comer, para evitar que el calor residual del grill la dore en exceso sácala del horno y si es necesario vuélvela a calentar más tarde (pero con horno convencional). Te lo digo porque nosotros este día a puntito estuvimos de comer unos huevos fritos con patatas.

¡Realizar una lasaña en tiempo record es posible!.

 

 

 

Melocotones en almíbar rellenos de atún

 

melocotones rellenos

     Aunque estos melocotones en almíbar rellenos de atún son un clásico, si no los conoces aún ¡no dejes de probarlos!

Yo los hago desde hace bastante tiempo. Son fáciles, se hacen en un plis-plás y siempre son muy alabados.

Esta forma de preparar unos melocotones en almíbar como plato salado la escuche por primera vez en Antena 3 de radio, ya hace unos cuantos -muchos- años. La receta la había dado en antena Aileen Serrano, que colaboraba en aquella época en la desaparecida emisora -haciendo memoria yo diría que me estoy remontando a 1.986-. Aún hoy no sé porque me quede con aquella receta, porque por aquel entonces mi interés por la cocina era tan escaso como mi edad.

Soy consciente de que hay centenares de recetas de melocotones en almíbar rellenos de atún o de bonito, pero creo que ésta es de las más sencillas y de las más ricas también.

Y me parecen una fenomenal alternativa de la típica ensalada, ahora que se acerca el buen tiempo, y una buena solución para algún día que no te apetezca demasiado cocinar, o para salir más o menos airoso si una visita inesperada acepta tu invitación a cenar.

melocotones rellenos

Necesitas:

 

  • Una lata de melocotones en almíbar
  • Una lata de atún mediana
  • Tres cucharadas de mayonesa de bote
  • Una manzana
  • Una lechuga
  • Un poco de cebollino

melocotones rellenos

Como se hace:

 

Lava la lechuga y sécala bien  -o compra la que ya viene en bolsa lista para ser utilizada-.

Abre la lata de melocotones y ponlos a escurrir, con el corte hacia abajo, sobre un papel de cocina doblado varias veces.

Abre también la lata de atún/bonito, vacíala sobre un colador y deja que escurra bien el aceite o el agua, si utilizas uno al natural. Es importante que quede sequito, para evitar un relleno pesado. 

Pela y ralla un cuarto de la manzana.

Pica muy fino el cebollino, 4 ó 5 ramitas.

En un bol mezcla el atún/bonito, la manzana, el cebollino y la mayonesa.

Coloca los melocotones en un plato boca para arriba y reparte el relleno en cada una de las mitades. 

En la fuente de presentación pon las hojas de lechuga como base y los melocotones girados encima (como en la foto). La lechuga facilitara que no se caiga el relleno al servirlos.

Mi consejo es que los presentes así,  con la parte más bonita de los melocotones para arriba. Estarás conmigo que este relleno es de lo más feo ¡así que, mucho mejor que no se vea!

Ya en el último momento adorna el plato con cebollino picado y un chorrito de aceite de oliva virgen, les dará brillo.

melocotones rellenos

melocotones rellenos

Sugerencias:

 

He hecho algunas variaciones sobre la receta inicial y ésta que hoy comparto es la definitiva. He sustituido la cebolla de la receta original por el cebollino, y le he añadido la manzana para suavizar la mezcla del relleno. Además, ambos ingredientes hacen que el plato sea mucho más fresco.

Si no te apetece lavar la lechuga, tienes la opción de comprar una bolsa de las que ya vienen lavadas. Y con la mayonesa  haz lo mismo, cómprala ya preparada, porque lleva tan poquita que no merece la pena hacerla (ya sabes que si no la consumes enseguida deberás tirarla)

Las cantidades que propongo son las necesarias para rellenar una lata de melocotones (7 / 8 unidades). Si vas a utilizar más, como es lógico, deberás aumentar también las cantidades de los ingredientes del relleno, pero ten cuidado con la mayonesa, si pones demasiada  lo licuará en exceso, y no queremos que quede como una  «papilla de bebe», porque tendrá a la vista una presentación muy fea, y resultará al gusto una mezcla muy pesada. Mejor junta todos los ingredientes excepto la salsa y ve añadiéndola al final, poco a poco, hasta que consigas la consistencia que te guste.

Como ves todos los ingredientes de esta receta los encuentras en el mercado ya preparados y listos para ser consumidos, no hace falta ni que enciendas la cocina. Aunque si requiere por tu parte el esfuerzo de abrir latas y componer el plato, pero ¡no me digas que no hemos tomando un buen atajo!

¡Estoy deseando que los pruebes y me comentes!

 

 

 

 

 

 

 

Caldo Gallego (con trampa)

 

El refrán «no hay atajo sin trabajo» no siempre está acertado y esta es una prueba.

 

IMG_9549 UNO

Ya estamos en otoño, decimos adiós al buen tiempo y a las frescas ensaladas y damos la bienvenida al tiempo desapacible y a los platos de cuchara.

Y en Galicia que mejor que un caldo . Lo he hecho en poco tiempo, sin haber preparado previamente un cocido, sin apenas trabajo, con pocos ingredientes y menos presupuesto. El truco, he utilizado ayuda.

Hay  tantas recetas de caldo gallego como casas que lo preparan y esta es la mía .

Sabes que normalmente para el caldo gallego se parte del agua del cocido en donde se han cocinado las distintas carnes saladas de cerdo; costilla, espinazo, lacón, jamón, cacheira (cabeza), tocino, panceta… y chorizos en cualquiera de sus variedades, algo de carne de ternera, generalmente morcillo o jarrete y también pollo o gallina.  Además de patatas, garbanzos, habas, repollo y los riquísimos grelos o nabizas. No es imprescindible poner todo esto pero un cocido que se precie…  Y aunque no es un plato difícil necesita sus tiempos; tiempos de remojo, tiempos de cocción y tiempos para limpiar y lavar verduras.

Teniendo en cuenta el ajetreo diario y la falta de tiempo, este no es un plato muy adecuado para un día que no sea un domingo, por eso te propongo que para cualquier día de semana te saltes todos estos pasos y que pruebes a hacerlo de esta manera.  Se que estás dudando del resultado pero créeme te vas a sorprender y si lo haces la víspera ¡no te lo vas ni a creer!.

Necesitas:

 

DSC03930 TRES

 

  • tetabrik de caldo de cocido de 1 litro
  • ½  litro de agua
  • 4 ó 5 patatas pequeñas
  • un bote de grelos ya cocidos
  • un chorizo
  • sal
Como se hace:

 

Pela las patatas y córtalas en tozos pequeños, pero no les hagas cortes limpios, antes de llegar al final haz palanca con el cuchillo y rómpelas «chascalas». De esta forma al cocer desprenderán algo de almidón y conseguirás un caldo más espesito.

Saca los grelos de la lata y trocéalos finamente. El agua no la tires.

DSC03932 CUATRO

En una olla pon el agua, el contenido del tetrabrik y el liquido del bote de los grelos.

Añade las patatas y el chorizo y deja que cueza a fuego medio. 

DSC03936 cuatri

Transcurridos 10 minutos agrega los grelos y rectifica la sal si es necesario. Cuece otros 10 minutos. Retira del fuego y déjalo reposar.

DSC03940 CINCO

Como todos los platos de cuchara al día siguiente está mucho mejor.

IMG_9533 DOS

 

Pon manos a la obra, no le digas a nadie como lo has hecho y que opinen.

¿Es auténticamente casero?

 

Sugerencias:

 

Le he llamado «caldo con trampa» como podía haberle llamado «medio casero» o  cualquier otra cosa que dé a entender que no es el tradicional caldo gallego hecho a fuego lento…

Si te gustan las habas puedes añadir un puñadito ya cocidas ¡de bote claro!, lo espesaran un poquito.

Tradicionalmente este plato lleva unto, producto con el que yo «no me llevo nada bien», pero es apropiado y según Picadillo imprescindible, por eso si quieres ponerlo añádelo a la olla al principio.

El chorizo no debe estar demasiado curado para que al cocer suelte algo de grasa y este colorcito rojo flotando en el agua le da un toque más casero, aparte de sabor.

Hazlo de un día para otro y si te sobra lo puedes congelar.